Alberto Capellán Zuazo nace en Sto. Domingo de la Calzada (La Rioja, España), el 7 de Agosto de 1888. Pertenecía a una familia católica y de buena posición económica para su tiempo. Alberto era un joven trabajador pero un tanto despreocupado en el sentido religioso. Su fuerte y arraigado temperamento le llevaría a un afán de autoritarismo, posesión y placer. Tras una experiencia que le lleva a mirar hacia Dios, se decide a atemperar su carácter y su afán de poseer, dedicando su vida al Señor, a María y a los pobres. Ingresa como Terciario de San Francisco y socio de la Conferencia de San Vicente de Paúl, además de pertenecer a la Adoración Nocturna. Llegará a convertirse en un ejemplo de fe vivida, llegando incluso a construir una casa para acoger a los necesitados que encuentra por la calle.
Padre de familia, campesino, adorador y hermano de su prójimo; Alberto Capellán es un ejemplo de virtud en medio de una vida sencilla, callada y enteramente donada a Dios.
"El día en que la Iglesia dejara de preocuparse de los pobres, ese día dejaría Cristo de estar en la Iglesia". (Alberto Capellán)