"...muchos tratarán de huir de las propias responsabilidades, refugiándose en el el egoísmo, en los placeres sexuales, en la droga, en la violencia, en el indiferentismo en la atitud de cinismo. Pero yo les propongo la opción del amor, que es lo contrario de la huida. Si vosotros aceptáis realmente este amor que viene de Cristo, éste os conducirá a Dios... Cualquier cosa que hagáis de vuestra vida, haced que sea un reflejo del amor de Cristo." --Juan Pablo II