"Voluntad de poder –según Herman Hesse seguidor de Nietzsche– es como un sello que llevan los más fuertes, como escribió en "Demian". Algo así como la marca de Caín, el homicida, el asesino de su hermano: la marca del más fuerte. La marca del que se rebela y quiere destrozar porque sí lo que es bueno, lo que es bello, lo que es noble... lo que es frágil."