“¡Cuánto ha hecho Jesucristo por ti! Se jugó hasta la muerte. Lo dio todo. Se enamoró de ti hasta el punto de olvidarse de sí. Te amó y te ama de verdad. Por eso yo les propongo una aventura, la gran aventura que todo joven debe emprender, y que tiene que emprender por sí mismo. Esa gran aventura es el conocimiento personal, íntimo, insustituible de Jesucristo.”