En nuestro programa de hoy pretendemos reaccionar ante la avalancha que estamos sufriendo de ataques a lo más sagrado, lo más natural, y lo más sólido de nuestra cultura occidental, la cultura cristiana. Ya se ha aprobado una nueva ley que va a prohibir todos los juegos que están separados por sexo. Esto quiere decir que van a ser controlados los juegos de los niños para evitar el que sólo haya niñas jugando a la comba o el que sólo haya niños jugando al fútbol. Será obligatorio mezclarlos. Imponer a los niños cómo tienen que jugar es impuesto por nuestro gobierno que pretende cambiar el concepto de lo que es un hombre y una mujer, que es el fondo de la ideología de género. Intentar borrar de la sociedad algo que es tan natural es una locura.