Hermana Isabel Cristina, de las Hermanitas de los Pobres de San Pedro Claver, nos habla de su llamada a la vida religiosa. Su vocación fue muy sencilla. Sus padres la educaron en un ambiente de fe profunda, le hablaron del amor de Dios y le dieron ejemplo. Desde pequeña, la Hermana Isabel sintió un amor muy fuerte hacia los pobres, a través de los cuales el Señor conquistó su corazón para Él. Descubrió su llamada con 14 años y empezó a ir a la Misa diaria, donde conoció a las hermanas de la comunidad en la que ingresó más adelante. Entró a los 15 años. Nos cuenta hoy cómo a través de su consagración, el Señor la iba enamorando de Él con la experiencia de la presencia de Dios vivo dentro de ella.